Quiero irme no sé a donde.
Lejos.
Quiero llorar.
He hecho mucho.
Muchas cosas buenas para los demás.
Me he voluntariado en tantas cosas,
y no es que esté mal.
es sólo que estoy cansado.
de dar.
dar y dar.
Sé que no debería pensar egoistamente,
Pero ese día quisiera un cambio.
Que seguramente no pasará,
y justo por eso quiero pasar solo,
por primera vez.
quiero ir a algún lugar desconocido,
sin nadie que sepa nada.
He sido positivo todo este año,
he tratado de levantarme una y otra vez.
Pero no tengo más fuerzas.
quiero dedicar un día a esas lágrimas
escondidas por ahí.
A abrazarme muchas veces.
a no querer darme cuenta,
o querer darme cuenta
que estoy solo.
que he de irme de casa,
porque de nuevo me han mandado afuera.
un día para el yo negativo y depresivo,
sin que nadie se de cuenta para que no digan nada.
Hoy no pido a nadie que me lleve a ningún lugar.
Pido tiempo.
Tiempo para mi.
Un día que no quiero sentirme bien.
Sólo quiero de regalo un día.
para descansar de la máscara.
De la sonrisa.
Y sin tomarlo a mal,
es que lejitos.
Lejitos quiero estar un día.
Siento el dolor del mundo a veces.
Siento la nostalgía que me invade en los ratos que mi mente divaga.
Siento el peso de todo lo que no hice bien.
No hay horchata.
Ni sandwiches de pollo.
Ni piñata.
Ni regalos.
Sólo un yo.
El básico.
El frágil.
El que quiere sentarse a hacer nada.
El que no desea más que dejar pasar un día, o dos.
El que quiere morir por un momento.
Horizontalmente.
Me da miedo ese día.
lo admito.
{este soy yo}
- Sarbelio Henriquez
- San Salvador, San Salvador, El Salvador
- En algún momento soy diseñador, en otros artista, en algún tiempo soy docente, a veces soy muchas cosas, y me gusta amar lo que hago. A veces sólo existo. Y otras soy yo. Miembro de: Helio Colectivo Creativo, JCI El Salvador, Red Vanguardia, Espacio Migrante, Moby Dick Teatro.
viernes, 26 de abril de 2013
martes, 2 de abril de 2013
Intentos reales
Sé que nadie dijo que esto sería fácil.
Sé que esto es la vida.
Sé que soy capaz.
Sé que soy fuerte.
Pero el tiempo trasciende.
Y no me lleva con él.
Y mientras escribo,
y el agua gotea en las tuberías.
Siento que pierdo.
Pierdo ganas de seguir intentando.
Este es un intento real de ser positivo.
Es mi intento de pensar que todo estará bien.
Es mi intento de ver hacía atrás y darme cuenta que siempre he podido seguir.
Pero como duele.
Cómo duele esta sensación de no avanzar.
Cómo duele esto de un día sonreír y otro no.
Cómo duele en el pecho la sensación que arde y no decir nada.
A medida crezco me dí cuenta de mi decreciente forma de hablar,
de decir esto de adentro. Esto que siento.
Fui dandome cuenta que posiblemente, nadie debería saber mucho.
Fui encerrandome en mi mismo. ¿Para qué molestar a los demás?
No sé si este escrito pasará a estar publicado o instintivamente aprete ese botón de "publicar"
Cuántas razones para irme.
Después de creer que nunca lo haría.
Cuántos enlaces guardados en mi explorador, de becas, residencias y otros.
Esperando que les lea, que tome una decisión, y finalmente me vaya.
Cuántas ganas de irme.
Cuántas preguntas en mi cabeza, cuántas dudas y cuántas emociones.
Malgastado. Yo. Aquí.
Solo y abandonado.
No tengo un hogar.
No tengo mucho/nada en realidad.
Este es un intento real de ser positivo, de escribir todo acá,
para mañana vestirme con una sonrisa.
Y respirar.
Esto duele.
Duele.
Sé que esto es la vida.
Sé que soy capaz.
Sé que soy fuerte.
Pero el tiempo trasciende.
Y no me lleva con él.
Y mientras escribo,
y el agua gotea en las tuberías.
Siento que pierdo.
Pierdo ganas de seguir intentando.
Este es un intento real de ser positivo.
Es mi intento de pensar que todo estará bien.
Es mi intento de ver hacía atrás y darme cuenta que siempre he podido seguir.
Pero como duele.
Cómo duele esta sensación de no avanzar.
Cómo duele esto de un día sonreír y otro no.
Cómo duele en el pecho la sensación que arde y no decir nada.
A medida crezco me dí cuenta de mi decreciente forma de hablar,
de decir esto de adentro. Esto que siento.
Fui dandome cuenta que posiblemente, nadie debería saber mucho.
Fui encerrandome en mi mismo. ¿Para qué molestar a los demás?
No sé si este escrito pasará a estar publicado o instintivamente aprete ese botón de "publicar"
Cuántas razones para irme.
Después de creer que nunca lo haría.
Cuántos enlaces guardados en mi explorador, de becas, residencias y otros.
Esperando que les lea, que tome una decisión, y finalmente me vaya.
Cuántas ganas de irme.
Cuántas preguntas en mi cabeza, cuántas dudas y cuántas emociones.
Malgastado. Yo. Aquí.
Solo y abandonado.
No tengo un hogar.
No tengo mucho/nada en realidad.
Este es un intento real de ser positivo, de escribir todo acá,
para mañana vestirme con una sonrisa.
Y respirar.
Esto duele.
Duele.
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Intento
domingo, 3 de marzo de 2013
Peticiones antes de los treinta.
Siento esa línea tan cerca,
esa pancarta de "bienvenido a este lado"
Esa marca en el asfalto,
No sé bien, si voy...
caminando o corriendo,
o deteniéndome -en pausas-
Sé,
esto es una estúpidez.
Sé que no soy como mis compañerxs,
que van a la par en diferentes carriles,
en la misma carrera,
ellxs, fueron más sabixs,
enterraron los recuerdos,
y nunca les llevaron flores.
Yo, nunca quise enterrar nada,
yo con albumes de fotos,
gruesos,
yo con miles de imágenes que ver,
yo, con cajas de souvenirs,
con cartas en centenas,
con colores que me rodean.
Yo, siempre escribiendo
las mismas palabras,
Ellos y ellas, escribiendo
letras invisibles.
Yo, siempre viendo hacia atrás,
cambiando,
mejorando,
una versión mejor.
Y un interior igual.
Toma un tiempo dejar pasar
las imágenes,
congelarlas dentro de mi
refrigeradora mental.
Te pido dejarme tirar las cenizas de
las décadas anteriores,
regarlas por Panchimalco,
que el viento se encargue de llevarlas a otro lado.
Te pido dos brazos fuertes, ajenos,
que me abracen sin que se los pida,
sin el temor latente que dejen de estar,
ahí, cuando se les necesite.
Te pido un momento,
un espacio,
un tiempo-fuera,
para llorar,
que sea la última vez antes de llegar a la meta.
Te pido cuatro paredes,
que yo pueda ilustrar,
que dentro de ellas,
mi vida pueda ocurrir,
que yo deba pagar,
en las que pueda apoyar la espalda
para luego caer al suelo.
Te pido ventanas para ver más allá de mi mismo,
una cocina para mi,
no cocino -lo admito-
pero que pueda compartir con lxs
amigxs que me vas a dar.
Te pido una tarde,
para hacer mis muebles,
los detalles que rodeen esas paredes,
los detalles dentro.
Te pido me llenés,
este vidrio en forma de corazón,
un alguien, que lo llené,
de agua,
transparente.
Visible.
Pura.
Te pido que me quités,
lo estúpido,
lo ignorante,
lo inmaduro,
lo todo,
lo que sabés.
Te pido un...
ser,
que...
ame.
y viceversa.
Un medio galón de sorbete,
para compartir,
una televisión
para ver cualquier cosa,
una cafetera para hacer chocolate,
una calle para ir juntos.
Una pupuseria para no tener que cocinar.
unos vecinos que les valga mi vida.
Unos vecinos que me inviten a su casa.
Un número de casa,
Cuentas de teléfono, y cable e internet.
Un sillón para quedarme dormido.
Una ducha con agua caliente.
Que el vapor me renueve cada mañana.
Siento esa línea tan cerca,
Esa marca en el asfalto.
esa pancarta de "bienvenido a este lado"
Esa marca en el asfalto,
No sé bien, si voy...
caminando o corriendo,
o deteniéndome -en pausas-
Sé,
esto es una estúpidez.
Sé que no soy como mis compañerxs,
que van a la par en diferentes carriles,
en la misma carrera,
ellxs, fueron más sabixs,
enterraron los recuerdos,
y nunca les llevaron flores.
Yo, nunca quise enterrar nada,
yo con albumes de fotos,
gruesos,
yo con miles de imágenes que ver,
yo, con cajas de souvenirs,
con cartas en centenas,
con colores que me rodean.
Yo, siempre escribiendo
las mismas palabras,
Ellos y ellas, escribiendo
letras invisibles.
Yo, siempre viendo hacia atrás,
cambiando,
mejorando,
una versión mejor.
Y un interior igual.
Toma un tiempo dejar pasar
las imágenes,
congelarlas dentro de mi
refrigeradora mental.
Te pido dejarme tirar las cenizas de
las décadas anteriores,
regarlas por Panchimalco,
que el viento se encargue de llevarlas a otro lado.
Te pido dos brazos fuertes, ajenos,
que me abracen sin que se los pida,
sin el temor latente que dejen de estar,
ahí, cuando se les necesite.
Te pido un momento,
un espacio,
un tiempo-fuera,
para llorar,
que sea la última vez antes de llegar a la meta.
Te pido cuatro paredes,
que yo pueda ilustrar,
que dentro de ellas,
mi vida pueda ocurrir,
que yo deba pagar,
en las que pueda apoyar la espalda
para luego caer al suelo.
Te pido ventanas para ver más allá de mi mismo,
una cocina para mi,
no cocino -lo admito-
pero que pueda compartir con lxs
amigxs que me vas a dar.
Te pido una tarde,
para hacer mis muebles,
los detalles que rodeen esas paredes,
los detalles dentro.
Te pido me llenés,
este vidrio en forma de corazón,
un alguien, que lo llené,
de agua,
transparente.
Visible.
Pura.
Te pido que me quités,
lo estúpido,
lo ignorante,
lo inmaduro,
lo todo,
lo que sabés.
Te pido un...
ser,
que...
ame.
y viceversa.
Un medio galón de sorbete,
para compartir,
una televisión
para ver cualquier cosa,
una cafetera para hacer chocolate,
una calle para ir juntos.
Una pupuseria para no tener que cocinar.
unos vecinos que les valga mi vida.
Unos vecinos que me inviten a su casa.
Un número de casa,
Cuentas de teléfono, y cable e internet.
Un sillón para quedarme dormido.
Una ducha con agua caliente.
Que el vapor me renueve cada mañana.
Siento esa línea tan cerca,
Esa marca en el asfalto.
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Antes de los 30.
viernes, 22 de febrero de 2013
martes, 8 de enero de 2013
Opción inexistente.
No sé si decir que es curioso.
O algo resultante del infortunio.
No tengo tu casa.
No tengo ese espacio que habitaba en mi mente cada vez que quería ir a algún lugar.
Ya no existe esa idea de hablarte o preguntarse si estás ahí.
¿Cómo podés ser tan tonta?
¿Cuándo te vas a sentir arrepentida?
¿Cuándo te vas a dar cuenta que te convertiste en uno de ellos?
¿Cuándo vas a admitir que vos -también- dejaste ir?
O ¿vas a culpar al mundo?
¿A todo lo que te rodea?
Me has perdido.
Y en suma de perdidas.
Yo he perdido más.
Yo fuí el último.
El sobreviviente de las esperanzas.
El que las recogía,
las guardaba en una caja pequeña.
Yo fuí el último.
Y no tengo donde ir.
Quiero borrar de mi pensamiento,
la idea de tu lugar,
la persistencia.
la fe.
la Esperanza.
Borrarte.
Dar ese espacio a algo más.
A otro lugar.
Otro espacio.
Otra casa.
O algo resultante del infortunio.
No tengo tu casa.
No tengo ese espacio que habitaba en mi mente cada vez que quería ir a algún lugar.
Ya no existe esa idea de hablarte o preguntarse si estás ahí.
¿Cómo podés ser tan tonta?
¿Cuándo te vas a sentir arrepentida?
¿Cuándo te vas a dar cuenta que te convertiste en uno de ellos?
¿Cuándo vas a admitir que vos -también- dejaste ir?
O ¿vas a culpar al mundo?
¿A todo lo que te rodea?
Me has perdido.
Y en suma de perdidas.
Yo he perdido más.
Yo fuí el último.
El sobreviviente de las esperanzas.
El que las recogía,
las guardaba en una caja pequeña.
Yo fuí el último.
Y no tengo donde ir.
Quiero borrar de mi pensamiento,
la idea de tu lugar,
la persistencia.
la fe.
la Esperanza.
Borrarte.
Dar ese espacio a algo más.
A otro lugar.
Otro espacio.
Otra casa.
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Opcion
jueves, 27 de diciembre de 2012
Cómo empezar una conversación
Cuando hay muchas entradas acá. La mayor parte del tiempo es porque... no sé con quien hablar. O es que yo perdí la capacidad de hablar. ¿Seré el único que encuentra un poco de fe en las personas? y piensa... "él puede ser un amigo". Esa sensación estúpida de pensar que al crecer, talvez, la gente puede compartir con uno, no sólo la vida superflua, sino, lo que en realidad son.
No quiero decir que todos somos unos sacos de pensamientos y sentimientos profundos, pero tampoco creo que todos seamos unas sonrisas permanentes o la felicidad de facebook.
Quiero creer que alguien. Alguien en algún lugar del mundo se siente igual que yo.
Quiero pensar que en algún remoto alguien lee esto.
Quiero creer que no soy el único acá encerrado.
Quiero imaginar que hay personas que quieren hablar.
Simplemente decir tanto, y no guardar.
Decir todo lo que salga.
Hablar.
Llevame lejos.
Llevame a algún lugar donde nadie me conozca.
Aunque posiblemente, nadie quiere hablar conmigo ahí tampoco.
¿qué te pasa hoy?
¿qué tal tu año?
-todo lo arruinás ¿sabés?
todo termina - o empieza igual.
Dedicame un poco de tiempo.
o hacé las cosas diferente.
Hacé todas las cosas de otra manera.
Luego te das cuenta que en realidad. ¿en quién podés confiar?
¿En quién?
Tranquilizate. Todo está bien.
has hecho tanto.
sos bueno en lo que haces.
tranquilizate.
No quiero decir que todos somos unos sacos de pensamientos y sentimientos profundos, pero tampoco creo que todos seamos unas sonrisas permanentes o la felicidad de facebook.
Quiero creer que alguien. Alguien en algún lugar del mundo se siente igual que yo.
Quiero pensar que en algún remoto alguien lee esto.
Quiero creer que no soy el único acá encerrado.
Quiero imaginar que hay personas que quieren hablar.
Simplemente decir tanto, y no guardar.
Decir todo lo que salga.
Hablar.
Llevame lejos.
Llevame a algún lugar donde nadie me conozca.
Aunque posiblemente, nadie quiere hablar conmigo ahí tampoco.
¿qué te pasa hoy?
¿qué tal tu año?
-todo lo arruinás ¿sabés?
todo termina - o empieza igual.
Dedicame un poco de tiempo.
o hacé las cosas diferente.
Hacé todas las cosas de otra manera.
Luego te das cuenta que en realidad. ¿en quién podés confiar?
¿En quién?
Tranquilizate. Todo está bien.
has hecho tanto.
sos bueno en lo que haces.
tranquilizate.
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todo empieza o termina igual
lunes, 24 de diciembre de 2012
Navidad a los 27
Soy de los que no recuerda en que momento dejó de interesarle la navidad -o la fiestas en general de finales de diciembre-
Soy de estos que a las 6:30 pm escriben porque no hay nada más productivo que hacer. No sé si es por tener siempre expectativas incumplibles, o porque no tengo el mismo nivel de alegria navideña que el resto de las personas. Por lo tanto: escribo. Me siento en algún espacio para pensar y darme cuenta de como pasan los años, y en estas épocas: literalmente frente a mí.
Es curioso que uno no pueda sentirse sin ganas de celebrar, porque luego vienen todas esas palabras añadidas a mi nombre: grinch, agua-fiestas, depresivo, negativo. Etc. Pero no estoy seguro si sea depresión-negatividad. Sino que en realidad, no he encontrado una forma de disfrutar la navidad de la misma forma en que otras personas lo hacen, y obviamente no celebrar de esa forma indica algo malo.
Soy malo para las celebraciones familiares, porque si hablo en serio, no tenemos una familia, no hay primos, ni tíos, y generalmente los pocos que hay harán la misma pregunta de siempre, ¿qué tal el trabajo?, y cuanto tiempo ha pasado desde que me ven. Sé que con un poco de esfuerzo pudiera tratar de seguir una conversación de cualquier cosa existente, dar sonrisas y estar presente. Pero, la verdad es que no tengo los ánimos y deje de tenerlos.
Sé que me gustaba la navidad, en mi infancia, la emoción del estreno, de esperar el día, de ver a mis primos y vecinos, reventar cohetes, correr, abrir regalos, comer, desvelarme oír el montón de ruido y música. Me gustaba, pero luego cada una de las cosas se fueron, y en realidad no importaban las cosas materiales, me dí cuenta que las personas eran las que faltaban. En mi colonia no hay ya nadie de mi edad, ya no hay vecinos para platicar, pasar, visitar, jugar, ha quedado sola, con personas mayores, y niños, niños que ahora disfrutan lo que yo hice hace mucho.
No habían familiares realmente cercanos que visitar, o que nos visitaran. No habian regalos debajo del arbol, ni cohetes, o las ganas de reventar cohetes. No habian amigos. Porque todos pasan con su familia, y siempre ha sido así. No hay personas con las que pasar.
Si, lo sé. Suena bastante negativo-triste-depresivo-exagerado. ¿Pero es lo mio no?, es decir, no he de compartir lo que los demás, no he de tener las ganas de los demás, ya que todos somos diferentes y sentimos, reaccionamos diferente.
...
Y es que, existe en estas fechas una especie de melancolía por lo que no existe, una melancolía de pensar, soñar, anhelar, imaginar, como sería esta navidad, como quisiera que fuera esta navidad. Como me gustaría pasar, sé que lo complicado está en que uno se crea expectativas tan altas que es obvio que nada pasará, pero también creo en cosas pequeñas, como siempre he creido.
Antes era yo el que llenaba el jardín de luces, ponía el árbol y todas las decoraciones, luego, o poco-a poco- todo fue desvaneciendo, una manta cubre esas emociones-estados. Y fui quedando así.
Soy de estos que llegó a darse cuenta que hoy es un día cualquiera.
Y sé que está toda mi familia - mi núcleo. Y lo aprecio mucho, de verdad, pero siempre existe ese "algo" que falta. Esa cosa que me haga decir que es una celebración que anhelo que llegue.
No soy religioso, así que no comparto ir a la iglesia (cosa que mi familia si hace)
Pero, no me siento cómodo. Nunca me he sentido bien con las religiones.
Soy de estos que siempre se sienta y piensa de la navidad.
porque algo falta.
7:00 pm - 5 horas.
Soy de estos que a las 6:30 pm escriben porque no hay nada más productivo que hacer. No sé si es por tener siempre expectativas incumplibles, o porque no tengo el mismo nivel de alegria navideña que el resto de las personas. Por lo tanto: escribo. Me siento en algún espacio para pensar y darme cuenta de como pasan los años, y en estas épocas: literalmente frente a mí.
Es curioso que uno no pueda sentirse sin ganas de celebrar, porque luego vienen todas esas palabras añadidas a mi nombre: grinch, agua-fiestas, depresivo, negativo. Etc. Pero no estoy seguro si sea depresión-negatividad. Sino que en realidad, no he encontrado una forma de disfrutar la navidad de la misma forma en que otras personas lo hacen, y obviamente no celebrar de esa forma indica algo malo.
Soy malo para las celebraciones familiares, porque si hablo en serio, no tenemos una familia, no hay primos, ni tíos, y generalmente los pocos que hay harán la misma pregunta de siempre, ¿qué tal el trabajo?, y cuanto tiempo ha pasado desde que me ven. Sé que con un poco de esfuerzo pudiera tratar de seguir una conversación de cualquier cosa existente, dar sonrisas y estar presente. Pero, la verdad es que no tengo los ánimos y deje de tenerlos.
Sé que me gustaba la navidad, en mi infancia, la emoción del estreno, de esperar el día, de ver a mis primos y vecinos, reventar cohetes, correr, abrir regalos, comer, desvelarme oír el montón de ruido y música. Me gustaba, pero luego cada una de las cosas se fueron, y en realidad no importaban las cosas materiales, me dí cuenta que las personas eran las que faltaban. En mi colonia no hay ya nadie de mi edad, ya no hay vecinos para platicar, pasar, visitar, jugar, ha quedado sola, con personas mayores, y niños, niños que ahora disfrutan lo que yo hice hace mucho.
No habían familiares realmente cercanos que visitar, o que nos visitaran. No habian regalos debajo del arbol, ni cohetes, o las ganas de reventar cohetes. No habian amigos. Porque todos pasan con su familia, y siempre ha sido así. No hay personas con las que pasar.
Si, lo sé. Suena bastante negativo-triste-depresivo-exagerado. ¿Pero es lo mio no?, es decir, no he de compartir lo que los demás, no he de tener las ganas de los demás, ya que todos somos diferentes y sentimos, reaccionamos diferente.
...
Y es que, existe en estas fechas una especie de melancolía por lo que no existe, una melancolía de pensar, soñar, anhelar, imaginar, como sería esta navidad, como quisiera que fuera esta navidad. Como me gustaría pasar, sé que lo complicado está en que uno se crea expectativas tan altas que es obvio que nada pasará, pero también creo en cosas pequeñas, como siempre he creido.
Antes era yo el que llenaba el jardín de luces, ponía el árbol y todas las decoraciones, luego, o poco-a poco- todo fue desvaneciendo, una manta cubre esas emociones-estados. Y fui quedando así.
Soy de estos que llegó a darse cuenta que hoy es un día cualquiera.
Y sé que está toda mi familia - mi núcleo. Y lo aprecio mucho, de verdad, pero siempre existe ese "algo" que falta. Esa cosa que me haga decir que es una celebración que anhelo que llegue.
No soy religioso, así que no comparto ir a la iglesia (cosa que mi familia si hace)
Pero, no me siento cómodo. Nunca me he sentido bien con las religiones.
Soy de estos que siempre se sienta y piensa de la navidad.
porque algo falta.
7:00 pm - 5 horas.
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Navidad 2012
viernes, 14 de diciembre de 2012
Pasar y pasar.
Y me ves.
O me pregunto si sabrás lo que hago.
si me odíás,
no, seguramente no.
Soy parte ahora del montón de cosas que simplemente te dan igual.
Vos.
No me das igual.
De hecho me importás.
Más de lo que pensás.
Va más allá de los días contados de conocerte.
De sentirte.
De pensarte.
De saberte.
Equivocarme,
contadas veces.
o incontables.
Conejos que saltan.
y otros animales que usan las mismas frases.
y palabras.
Y no sé que será,
cuando vea el horizonte.
cuando vea el horizonte.
cuando vea.
¿Qué será cuando pase el tiempo?
O me pregunto si sabrás lo que hago.
si me odíás,
no, seguramente no.
Soy parte ahora del montón de cosas que simplemente te dan igual.
Vos.
No me das igual.
De hecho me importás.
Más de lo que pensás.
Va más allá de los días contados de conocerte.
De sentirte.
De pensarte.
De saberte.
Equivocarme,
contadas veces.
o incontables.
Conejos que saltan.
y otros animales que usan las mismas frases.
y palabras.
Y no sé que será,
cuando vea el horizonte.
cuando vea el horizonte.
cuando vea.
¿Qué será cuando pase el tiempo?
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Al Pasar.
martes, 4 de diciembre de 2012
Kilómetros alejado del país de la salvación.
Siempre quise esto: alejarme.
Un momento, por un determinado espacio de tiempo.
Lo escribía y lo decía.
Lo anhelaba y lo soñaba.
Siempre quise esto: estar lejos.
Las fronteras acá son nada.
Pequeños espacios parecidos.
Pero esta vez era diferente.
Había un papel,
en un papel había un destino desconocido.
había un papel.
Con ese impreso tenía acceso a otro mundo.
Otro mundo.
A nadie le conté mi sensación,
a nadie le dije que sentí luego de la despedida.
Sólo iba guardando imágenes en mi memoria.
Sólo iba caminando sin saber mucho.
Me quite los zapatos, el cincho, las monedas y todo lo que había en mis bolsillos.
Mi bolso inseparable y los puse en el observador.
traspasé la seguridad
y caminé.
me dispuse a ver las tiendas y los aviones.
Al llegar la hora, me senté en una banca frente a los vidrios.
Tenía frente un avión de tamaño regular.
Oí la llamada
y acudí a enseñar el papel.
entré al tunel gris con cristales.
dejaba atrás mucho.
entré al avión.
me senté.
No había ventana.
pero estaba bien.
esperé.
Luego de las instrucciones de seguridad,
luego de estar todo listo.
Empezó a recorrer.
Y siento la presión,
en mi pecho,
vamos hacia arriba,
vamos hacia arriba,
y no podés ver hacia atrás,
sólo mirá para arriba,
nubes.
más arriba de las nubes.
y ahí, en el cielo,
en ese momento salió,
espontáneamente una lágrima.
Si me iba.
Si me alejaba.
Tres horas luego, estaba viendo dos oceanos juntos,
a un lado el Pacífico y al otro el Atlántico.
Y aterrizamos: Panamá.
Estaba 4 países lejos del mio: 4 fronteras.
Y ya respiraba distinto.
Esperé 2 horas para el siguiente vuelo,
así que de nuevo,
caminé,
un sorbete,
caminé
veía los aviones
y observaba a la gente que viaja.
son tantos los que viajan.
A diferentes destinos.
Todos se alejan o se acercan.
Yo me alejaba de todos, de todo.
y me acercaba a mí.
El siguiente vuelo estaba listo,
Un avión gigantesco.
Inmenso.
Yo: nervios.
Yo que aún no sabía que hacía.
y tenía ventana.
En la noche.
Luego de un momento,
estaba listo para el despegue,
luego de 3 intentos fallidos por ruidos extraños.
detenerse a revisar que sería.
Finalmente despegó,
toda Panamá de noche.
luces que se alejaban.
Y yo, que no sólo viajaba por el mismo continente.
sino que me dirigía a otro.
horas en un oceano,
horas sin ver nada,
12 horas.
Había luz, en las ventanas.
Luego de más de la mitad del recorrido.
y mi ansiedad por ver algo más que las nubes.
nubes que parecían mar.
Cuánto esfuerzo,
cuántas ganas.
Yo en mi primer viaje lejos.
Yo que escribía esto.
Y en realidad estaba pasando.
Y después de esas 12 horas.
Vamos hacia abajo.
Tierra,
de todos colores.
por sectores,
cantidades enormes.
Extensiones inmensas.
Esto es España.
me dije.
Aquí estás Sarbe.
Aquí estás Sarbe.
del otro lado del mundo.
Este sos vos Sarbe, llegando al otro lado del mundo.
Ibamos a tierra.
Y hemos llegado.
Me detuve en el enorme aeropuerto.
Me detuve.
y contuve la emoción.
Sólo grababa videos en mi mente.
Hacía espacio en mi memoria para todo esto.
Y mi salvación estaba ahí.
no en esos veinte mil kilómetros cuadrados que había dejado atrás.
no en ese pedacito de tierra.
Y todos mis conceptos de la vida se venían encima.
Y todo era contradicción.
Y relativo,
y extraño.
Yo que nunca creía en alejarse del país de uno.
Yo que me he dado cuenta de otras realidades.
Yo que no sé si es en realidad el país de la salvación.
Pero que debo salvarme a mi mismo.
Y llegué.
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Kilómetros
domingo, 14 de octubre de 2012
Nadie me preguntó.
Nadie me preguntó si estaba bien cambiarme de sitio.
Ceder mi lugar, guardar todas mis cosas, empacar todos los recuerdos, cubrir la pintura. Borrar los dibujos,
Nadie me preguntó si me sentiría bien al respecto.
¿dónde guardar tantas cosas? ¿dónde conseguir tantas cajas para todo esto que sigue acá?
En este espacio. Yo no hago mucho.
Quiero creer que puedo ayudar a muchas personas pero a veces me doy cuenta que posiblemente no esté haciendo mucho. O ayudando a nadie.
Quiero creer que estoy haciendo algo para cambiar las cosas la realidad de este país.
Tan pequeño.
Tan pequeño el espacio nuevo.
Me siento desplazado.
Aunque ha sido siempre una situacuin permanente. aunque la mayor parte del tiempo me he sentido así.
Por esta vez. Quiero que crean en mí. Quiero que sepan que puedo ser bueno para algo más.
Que puedo generar cambios.
Que puedo hacer cambios.
Que puedo cambiar generaciones.
Que soy capaz.
Que tengo la capacidad.
que tengo lo que se necesita.
Que puedo.
Quiero demostrarles.
Quiero demostrarme.
Quiero pensar que estoy aquí por alguna razón.
Que aún no he encontrado.
Quiero.
Quiero irme hoy.
Quiero saberme en otro lugar.
Que nadie me conozca.
Que me extrañen.
Que piensen que las cosas
si podrían ser diferentes.
Si podrían.
Nadie me ha preguntado cómo voy.
¿Por qué hice esto o aquello?
¿Por qué?
...
Ceder mi lugar, guardar todas mis cosas, empacar todos los recuerdos, cubrir la pintura. Borrar los dibujos,
Nadie me preguntó si me sentiría bien al respecto.
¿dónde guardar tantas cosas? ¿dónde conseguir tantas cajas para todo esto que sigue acá?
En este espacio. Yo no hago mucho.
Quiero creer que puedo ayudar a muchas personas pero a veces me doy cuenta que posiblemente no esté haciendo mucho. O ayudando a nadie.
Quiero creer que estoy haciendo algo para cambiar las cosas la realidad de este país.
Tan pequeño.
Tan pequeño el espacio nuevo.
Me siento desplazado.
Aunque ha sido siempre una situacuin permanente. aunque la mayor parte del tiempo me he sentido así.
Por esta vez. Quiero que crean en mí. Quiero que sepan que puedo ser bueno para algo más.
Que puedo generar cambios.
Que puedo hacer cambios.
Que puedo cambiar generaciones.
Que soy capaz.
Que tengo la capacidad.
que tengo lo que se necesita.
Que puedo.
Quiero demostrarles.
Quiero demostrarme.
Quiero pensar que estoy aquí por alguna razón.
Que aún no he encontrado.
Quiero.
Quiero irme hoy.
Quiero saberme en otro lugar.
Que nadie me conozca.
Que me extrañen.
Que piensen que las cosas
si podrían ser diferentes.
Si podrían.
Nadie me ha preguntado cómo voy.
¿Por qué hice esto o aquello?
¿Por qué?
...
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preguntar.
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